vuelta al trabajo

Propósitos postvacacionales que te ayudarán a volver a la rutina

Si no lo has sufrido ya, el fin de las vacaciones puede estar a la vuelta de la esquina. La mayoría de los expertos afirman que la principal clave para afrontar el regreso al trabajo y a la rutina es asimilar con naturalidad el fin de la época vacacional y tomarse la vuelta a la vida real con una actitud positiva. Sin embargo, muchas veces, esta situación puede hacerse bastante cuesta arriba y no presentarse en absoluto como una tarea fácil.

Dependiendo de muchos factores, lo habitual es que las vacaciones se nos olviden en cuanto metamos la contraseña en el ordenador el primer día de trabajo y nos atrevamos a actualizar el correo… ¿245 mensajes? No hay mucho más que decir… Y a no ser que seamos capaces de pensar a muuuuuuy largo plazo en las vacaciones que nos quedan para el próximo puente o las Navidades o, si ya no nos quedan días, en las del próximo año, lo mejor es asumir esta situación y trabajar en una serie de propósitos y actitudes que nos ayudarán a afrontar mejor la vuelta a la rutina (familiar, social o laboral, eso da igual).

Por lo tanto, un consejo: hazte con una lista de propósitos con los que hacer frente de la mejor manera a tu vuelta a la vida normal. ¿Te faltan ideas? ¡No te preocupes! Compartimos contigo nuestros propósitos para el nuevo “curso”.


Cuidarte y volver a hacer deporte (pero, esta vez, de verdad)

No vale proponerse la misma rutina deportiva que cuando decidiste empezar con la operación bikini (que al final se fue al traste entre tapitas y cervecitas). Plantéatelo como un reto personal y ten por seguro que te ayudará a afrontar la vuelta al trabajo con mucha más fuerza y ánimo. Come equilibrado, duerme bien, lleva una vida sana y practica algo de deporte. Te sentirás bien y afrontarás tu rutina diaria con una dosis extra de energía. Solo ten cuidado con una cosa: ¡engancha!

 

 

Cuidar tus estilismos para ir a trabajar

Si cada día te planteas ir mona al trabajo y cuidas tu imagen afrontarás cada mañana con una dosis extra de seguridad en ti misma. Ten en cuenta los detalles y dale mucho más protagonismo a tus complementos. Cualquier look, por muy sencillo que sea, se convertirá en el centro de las miradas. Y a quién no le gusta ir marcando estilo, aunque sea por los pasillos de la oficina… ¡Diviértete cada mañana inventando combinaciones nuevas!

Y si ves que te faltan ideas, no olvides que puedes consultar nuestros consejos para acertar con el mejor look para ir a trabajar.

 

 

Incorporar hábitos de las vacaciones a tu rutina diaria

Un ejemplo simple y muy fácil de aplicar en tu vida (pero que, aunque no lo creas, puede regalarte una buena dosis de relax cada mañana) puede ser el sencillo gesto de levantarte sin prisas para desayunar con algo más de tiempo mientras lees el periódico. Este gesto, muy asociado al tiempo libre, no requiere de mucho esfuerzo y te hará empezar cada día con algo más de tranquilidad (¡además de que estarás totalmente actualizada!).

Otras ideas: busca planes o algún hobby con los que llenar tus horas libres, sal a cenar algún día entre semana, queda con tus compañeros del curro para tomar algo después de una reunión intensa o reserva algún fin de semana para retomar los planes que no te haya dado tiempo a realizar durante las vacaciones (como esa obra de teatro o esa película que todavía tienes pendiente de ver).

Recuerda que el año tiene 365 días. Por lo que es de suma importancia que tengas claro que volver a la rutina no implica abandonar todas las actividades gratificantes. ¿O es que todavía no has leído nuestro post sobre los mejores planes para este próximo otoño?

 

Retomar relaciones con la familia y los amigos

Aunque parezca que no, las vacaciones, en muchos casos, nos obligan a estar mucho tiempo separados de nuestros familiares y/o amigos de verdad. Ya sea porque hemos estado fuera de nuestra ciudad, porque hemos aprovechado para viajar a otro país o porque no hemos podido coincidir con los planes, la vuelta a la vida normal es la excusa perfecta para retomar esas quedadas tranquilas y más pausadas con los de siempre. Porque lo importante es no olvidarse de los que nunca te fallan y están ahí en tu día a día… ¡y seguro que, por muy bien que lo hayas pasado en ese magnífico crucero, les has echado muchísimo de menos!

 

 

Un básico: busca un proyecto (vital) que te ilusione

Ten los ojos puestos en una meta que te resulte realmente importante y te motive realmente. Porque, si de verdad estás ilusionada, el camino para alcanzarla te hará disfrutar hasta conseguirla.

Puede ser cualquier cosa que sea realmente importante para ti: dejar de fumar, emprender un proyecto empresarial o de autoempleo, apuntarte por fin a esas clases de funky (sí, te hace ilusión, por muchos años que “tengas para estas cosas”), tener hijos, casarte, reformar tu casa… ¡Lo que se te ocurra!

 

 

¿La clave para todo? Poner emoción a todo lo que hagas. Y sí, también, por qué no, a tu trabajo y a tu vida rutinaria. No te preocupes… con todas estas tareas por delante el próximo verano llegará antes de que puedas darte cuenta y podrás volver a disfrutar de unas merecidísimas vacaciones.

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